Integrantes
Un Equipo
Cuando en el año 1996 el Señor llamó a los integrantes del equipo al ministerio apostólico y profético, ellos no sabían completamente lo que eso significaba. Con el paso del tiempo y la revelación de la Palabra, fueron descubriendo el alcance y la repercusión que la tarea apostólica y profética tiene en la Iglesia de Cristo. Si bien empezaron su trabajo fundando una iglesia y siendo sus pastores, comprendieron que apóstoles y profetas están dados por el Señor a toda la Iglesia.
Observaron con detenimiento en el Nuevo Testamento la manera en la que trabajaban los equipos apostólicos y proféticos, y comprendieron la importancia y el valor de la unidad espiritual del trabajo en equipo. Entonces apreciaron mucho más que el Señor los hubiera unido como equipo, reconociendo que la tarea siempre debe ser hecha en un mismo espíritu y sentir, dependiendo del Espíritu Santo y su poder.
Además, despertaron a la realidad de que no se trataba solamente de dar enseñanzas, sino de hacer un trabajo más amplio y profundo. Por esa razón, el Señor los instruyó a delegar la función pastoral para dedicar todo su tiempo a la labor apostólica en las iglesias a su cuidado.
Por dirección del Señor, el equipo realiza su función con varias congregaciones y sus autoridades espirituales, en diferentes ciudades del mundo, brindando paternidad espiritual, estableciendo orden y ofreciendo dirección. Su objetivo es que la Iglesia de Jesucristo, en todo lugar, tenga el mismo fundamento, reconozca su autoridad y desarrolle su misión en el mundo.
El nombre concedido por el Espíritu Santo a este Ministerio resume el llamado del Señor a sus integrantes: preparar a los creyentes de toda edad como una Generación en Conquista, que por su ejemplo de vida y el poder del evangelio guían a otros a ser discípulos de Jesucristo.


